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¿Hormonas desvaneciendo? Formas de mantener el fuego encendido

Las mujeres entre 30 y 40 años experimentan momentos durante el mes en los que sienten un aumento de la libido y de la “sensualidad" general. Estos sentimientos pueden ser experimentados como un resplandor repentino de la piel, un aumento de la confianza en sí mismos y un sexo más intenso y satisfactorio con sus parejas.

Este aumento mensual en el deseo sexual se debe a un aumento en la secreción de la hormona progesterona durante y poco después de la ovulación. Las hormonas juegan un papel clave en el deseo sexual, el placer sexual y nuestro sentimiento general de “sensualidad". Animo a mis pacientes a que traten de determinar cuándo ocurren estos sentimientos de mayor sexualidad y deseo sexual durante el mes. La meta es que las mujeres sean conscientes de sus cuerpos para que puedan anticipar, e incluso planificar, estos momentos conseguir una niñera, programar reuniones a primera hora de la tarde en lugar de reuniones vespertinas, y comprometerse a una “noche de citas".

La clave es optimizar la intimidad y el sexo durante nuestros días y vidas ajetreados. El sexo es el pegamento de nuestras relaciones, tanto en los buenos como en los malos tiempos. Cuando la intimidad y el sexo se rompen, la relación puede entrar en crisis. No hay nada malo en planear el sexo. De hecho, lo animo.

Los factores del estilo de vida, como el estrés en el trabajo, los hábitos alimenticios poco saludables, los malos hábitos para dormir y las distracciones de criar a los hijos, pueden ser asesinos de la libido a gran escala. El estrés es probablemente el mayor culpable del desequilibrio hormonal y es algo en lo que todos debemos centrarnos para reducirlo.

Recomiendo una meditación diaria de veinte minutos a mis pacientes para ayudar a aliviar el estrés y mejorar el bienestar. Los niveles de GABA y de Serotonina en el cerebro aumentan durante la meditación, lo que nos ayuda a sentirnos tranquilos y refrescados. Estas hormonas también mejoran el estado de ánimo y la libido. Definitivamente es difícil sentirse motivado para tener sexo o sentirse “sexy" cuando estamos experimentando estrés.

A medida que las mujeres llegan a los 40 y 50 años, técnicamente conocida como la perimenopausia (el tiempo antes o alrededor de la menopausia), los niveles hormonales comienzan a fluctuar e incluso a disminuir. Los cambios sutiles en los niveles hormonales pueden llevar a una disminución del deseo sexual y también pueden afectar el estado de ánimo, el sueño, los niveles de energía y nuestro metabolismo.

¿Las buenas noticias? Hay maneras en que las mujeres pueden mantener el fuego en su relación, incluso durante los momentos en que las hormonas ya no están en su punto óptimo. Lo primero que recomiendo es que reconozca si hay cambios en la energía y el deseo sexual y, de ser así, que hable con su proveedor de atención de la salud al respecto. Una dieta saludable, ejercicio regular, buen sueño y suplementos nutricionales incluyendo ácidos grasos omega 3, vitaminas del complejo B y DHEA (un suplemento de apoyo de las glándulas suprarrenales) son maneras fáciles y efectivas de optimizar naturalmente el equilibrio hormonal.

También animo a mis pacientes a que dediquen tiempo a sí mismos todos los días a hacer algo que les guste. Considere la posibilidad de leer, pasear al perro, correr o mimarse comprando ese nuevo perfume, poniéndose ese pequeño vestido rojo o pasando el día en un spa. Estas prácticas no sólo anima las relaciones, sino que también son una ventaja adicional para su bienestar general y su autoestima. La perimenopausia y la menopausia son momentos para que las mujeres redescubran su sensualidad. La intimidad en las relaciones no debe desaparecer sólo porque nuestras hormonas disminuyan.